Ir al contenido principal

Aclaraciones

Aclárese al nieto amado:

¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco? 

Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este gritón que te quiso desde que naciste y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo.

Aclárese a la nieta luminosa:

¿Qué quiero decir, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo?

Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra.

Aclárese a Isabel, hija egregia:

¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y tan naturalmente, asegure ante la gente ser una de tus pertenencias?

Regida por el amor, tu madre testó en favor tuyo y de tu hermana, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a un amigo, que aplaude lo bien que criaste a tu repartidora de alegrías, hoy doctora, y se asombra cada vez que piensa en las tareas gigantescas que has logrado realizar con justo éxito.

Aclárese a Lourdes, hija virtuosa:

¿Qué quise decirte, amiga, cuando te juré enfebrecido que era tuyo?

En un mandato preclaro a favor de sus hijas, tu madre estipuló confiada que todo cuanto le perteneciera pasara a ser propiedad de ustedes, y ahora tienes - ya posees, míralas aquí- mis torpes manos que acaso te pudieran ayudar a sostener por un segundo el peso que levantas como ejercicio; mis palabras que, aunque extrañas, no llegan a ti desde el poeta, sino del amigo que solo quiere hacerte reír con una chanza; finalmente, mi mirada, que no guarda para ti ni sombras, ni secretos. Al contrario, mis ojos solo quieren verte feliz a toda hora. A estas alturas, ¿quién que te conoce no sabe que tú cuando sonríes eres 3 veces más bella que lo usual, para suerte de amigos y conturbación de marchantes? 

Lucía:

You can keep all of my best laughs and smiles, because all of them belong to you.

Att. Jorge Luis Rodríguez Ruiz

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sempiternus

Fui a la playa a contemplar la arena: semillas de aquella piedra con la que tallé tu nombre, Carmen Haddys. Antes de la forja y la ponderación de la perla. Antes de la domesticación de los océanos. Fui a buscarte, mi amor, porque estás hecha de mar y transparencia.

La razon comprometida

David Rodriguez , filosofo, no usa drogas a pesar de que lleva un lustro viviendo en Nueva York. Ahí se doctora, haciendo una revaloracion de la epistemología (filosofía del conocimiento) desde una perspectiva del lenguaje. Digo, eso creo haber sacado en claro de nuestra ultima conversación...

Despedida

Déjame seco al partir.  No quiero el bosque sin ti, mujer del agua. A mí,  que dormí en cuna de miedo  hasta encontrarte. Tu sonrisa fue mi trueno bondadoso. Tu melena mi viento. Seco, sin aliento, entre la sal y el tiento.