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Amnistía divina

(nueva herejía) Habrá perdón para el que no hizo nada. Para el que siguiendo a Cristo se perdió. Para Confucio, que no estaba. Para mis desintegradas cenizas y mi alma, que en la oscura materia está agotada.

Cómo escribir el futuro*

*Semblanza leída el miércoles 2 de abril de 2014 en las facilidades de Dewey University, recinto de Hato Rey, con motivo de la celebración de la Semana de la Lengua, dedicada a Pablo Alexis Santos Sánchez, M. A. Pablo Alexis nació hace algún tiempo (tiempo que aún le favorece y lo mantiene —miren cómo— saludable), y ha vivido desde su infancia en el pueblo de Cayey. Ha vivido específicamente en el residencial público Luis Muñoz Morales, apartamento número 52, cara a cara con la casa de un amigo rockero que tras su éxito musical en otras latitudes, ahora se hace llamar Erico La Bestia. No, Pablo no es rockero, pero le gusta ser amigo de la gente. Acaso desconoce, a diferencia mía, qué es una bruquena, cómo es el cantar del coquí guajón o cuán terrible es el escozor que producen las ortigas. Criado muy cercano al antiguo centro urbano de Cayey, acaso la naturaleza estuvo un poquito más presente en mi vida que en la suya. Claro, rodeado de montañas, cercano al Bosque de Carit...

Alegría derramada

La alegría se derrama por la punta de las ramas de tu cabello tan bello mientras lloro yo de esa alegría, bebiéndola a borbotones como hasta ahogarme quisiera, si tuviera el control de mis sentidos, y no tú.
¿Abro o no abro los ojos? ¿Miro o no miro? ¿Pienso? ¿O me quedo frente al muro que no pulverizo? ¿Digo o no digo? ¿Hablo? ¿O me quedo callado como un dado inerte sobre el cuerpo que no habla nada más?”

No siendo inteligente tu teléfono, ¿entonces qué?

(nota: este stand up lo dejé a mitad,  qué le voy a hacer...) Teléfono inteligente. ¿O si no? Lo digo por lo de inteligente. Bueno, lo digo por lo de bruto. Yo, aunque nací en Vermont, estudié español and came here to teach. Doy clases de español en la universidad. Una de ellas. Y sé que a los estudiantes les duele, les da pavor que les vayan a decir brutos. ¿Por qué? Por cargo de conciencia. Lo que pasa es que ese cargo les da a todos... Por ejemplo, usted se levanta un día y ve la increíblemente enorme cantidad de autos que le rodean a todo vapor en derredor, y se dice “puñeta, yo ni siquiera sé donde se fabrican estos carros, ni como se llama el dueño de la Ford, ni siquiera quién carajo es Braulio Agosto; si me pasa por el lado, ni lo saludo.” Eso da cargo de conciencia. Dar por sentado que si es goya, tiene que ser bueno, qué remedio. Pero cuántos se han preguntado de dónde son los tomates de la goya. Y por qué, si son tomates, vienen nada menos que una lata. Comer to...

Noticia

aparece mujer qué noticia. aparece peor un animal. y luego el hombre famélico, epidérmico, endémico, sobre todo en el lumbar izquierdo.