Ir al contenido principal
Preguntas extraoficiales
(Serie "Extraoficialidades")

  1. ¿Alguna vez un rumiante (cabra o vaca o carnero) le ha ofrecido de mala manera su amor?
  2. (Si contestó “sí” a la primera) ¿Cambiaría usted un pastizal por un buque petrolero?
  3. ¿Sabía usted que Giselle Blondet no le salvará la vida?
  4. Las palabras “leer”, “intelectual” e “independencia” están extraoficialmente proscritas, como costumbres, de nuestra mediocre sociedad. ¿Lo sabía?
  5. Después de haber resuelto nuestro “status” (o de haberse convertido a Cristo; o, aún más, de haber aceptado que el centro de la Vía Láctea, en efecto, se irá a pique )... entonces !¿qué?!

Comentarios

Jorge Luis Rodriguez Ruiz: ha dicho que…
He recibido, extraoficialmente!, el comentario de que estas preguntas son ofensivas y elitistas. Esta usted de acuerdo?

Entradas populares de este blog

Aclaraciones

Aclárese al nieto amado : ¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco?  Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí-   a este gritón  que te quiso desde que naciste  y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo. Aclárese a la nieta luminosa: ¿A qué me refiero, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo? Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra. Aclárese a Isabel, hija egregia: ¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y naturalmente, asegure ante la gente que ...

Despedida

Déjame seco al partir.  No quiero el bosque sin ti, mujer del agua. A mí,  que dormí en cuna de miedo  hasta encontrarte. Tu sonrisa fue mi trueno bondadoso. Tu melena mi viento. Seco, sin aliento, entre la sal y el tiento. 

La razon comprometida

David Rodriguez , filosofo, no usa drogas a pesar de que lleva un lustro viviendo en Nueva York. Ahí se doctora, haciendo una revaloracion de la epistemología (filosofía del conocimiento) desde una perspectiva del lenguaje. Digo, eso creo haber sacado en claro de nuestra ultima conversación...