Ir al contenido principal

Porno en Internet: claves para disfrutarlo

1. Recuerda que el porno es esencialmente machista.
2. Las mujeres, por lo general, prefieren hacerlo de verdad. (El sexo, no el porno.)
3. Salvo las mujeres que salen en las porno, por supuesto. (Pero esas, por lo general, no cuentan.)
4. Cómprate un buen anti-virus, que eso hace daño.
5. No te tardes en verlo más de diez minutos.
6. Saca a todos de la casa, antes de verlo, y velo en la casa únicamente.
7. No se habla del porno en ningún lado. (Tampoco del porno).
8. Recuerda que el porno se divide en categorías: jovencitas, adultas, lesbianas, estrell**as porno, antropófagas, etcétera.
9. No te la hagas siete veces, no exageres. (Ver 5.)
10. Tampoco te lo creas, ¿vale? (A fin de cuentas, sólo estás esperando que otro clave para disfrutarlo.)

(San Juan de Puerto Rico, a las 2:39 a.m., qué bonito.)

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Lo mas importante es que nadie mas use tu computadora ya que contrario a lo porno, la confianza se desgasta pues ni la posicion del misionero, a menos que sea con ternura, le resulta simpatica.
Por lo demas, creo que es de tontos deleitarse en el analisis de los golosos de la fantasia.
Prefiero banarme desnuda en un paraje desierto.
Javier González ha dicho que…
el porno es porno y el porno es para cerdos o personas que no tienen ningun tipo de vida social.

Entradas populares de este blog

Sempiternus

Fui a la playa a contemplar la arena: semillas de aquella piedra con la que tallé tu nombre, Carmen Haddys. Antes de la forja y la ponderación de la perla. Antes de la domesticación de los océanos. Fui a buscarte, mi amor, porque estás hecha de mar y transparencia.

Aclaraciones

Aclárese al nieto amado : ¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco?  Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí-   a este gritón  que te quiso desde que naciste  y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo. Aclárese a la nieta luminosa: ¿A qué me refiero, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo? Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra. Aclárese a Isabel, hija egregia: ¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y naturalmente, asegure ante la gente que ...

Despedida

Déjame seco al partir.  No quiero el bosque sin ti, mujer del agua. A mí,  que dormí en cuna de miedo  hasta encontrarte. Tu sonrisa fue mi trueno bondadoso. Tu melena mi viento. Seco, sin aliento, entre la sal y el tiento.