Ir al contenido principal

Seguimos en huelga

El tema universitario es obligado después de ayer, día en que como dice la prensa, “se ratificó a viva voz” la huelga estudiantil. Unos dos mil ochocientos estudiantes, de una matrícula de más de veinte mil, participaron de la Asamblea en que la huelga fue ratificada...

¿Era importante el voto secreto? Al parecer, no. El apoyo que hubiese tomado el voto en contra de la huelga no se ha manifestado: ¿por qué iba a manifestarse surgido de la nada, en las urnas? ¿Miedo del estudiantado al propio estudiantado? Ya lo hubiesen expresado a la prensa. El miércoles estuve en la Avenida Universidad. Allí no había miedo sino muchos estudiantes pasándola bien. Habría que ver cuántos de ellos se acordaban de la huelga.

¿Cuál es el cambio real que quieren los estudiantes? Se ofrecerá becas en verano por primera vez, según la Administración. Se dará un plazo de siete meses sin cambios, dice la Administración. Se seguirá negociando, se extenderá el beneficio de exenciones de matrícula a todos, se abrirán los libros… ¿Cuál es el cambio concreto que quieren realmente ver los estudiantes? ¿Un cambio en la sociedad misma, gracias a un momento en el cual los sindicatos, la “sociedad civil” y otros sectores pueden conseguir una participación más “integrada” a la realidad especifica de la huelga? La huelga es llave al cambio social, que puede cobrar las inmensas proporciones que tuvo, por ejemplo, en Tlatelolco. Los intereses de uno se pueden sumar a los de otros y recibir la misma aplastadura del Gobierno, tras la cual, las esperanzas suelen palidecer algún tanto.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sempiternus

Fui a la playa a contemplar la arena: semillas de aquella piedra con la que tallé tu nombre, Carmen Haddys. Antes de la forja y la ponderación de la perla. Antes de la domesticación de los océanos. Fui a buscarte, mi amor, porque estás hecha de mar y transparencia.

Aclaraciones

Aclárese al nieto amado : ¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco?  Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí-   a este gritón  que te quiso desde que naciste  y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo. Aclárese a la nieta luminosa: ¿A qué me refiero, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo? Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra. Aclárese a Isabel, hija egregia: ¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y naturalmente, asegure ante la gente que ...

Despedida

Déjame seco al partir.  No quiero el bosque sin ti, mujer del agua. A mí,  que dormí en cuna de miedo  hasta encontrarte. Tu sonrisa fue mi trueno bondadoso. Tu melena mi viento. Seco, sin aliento, entre la sal y el tiento.