Uno de los mejores poemas de la Hispanoamérica moderna, según la crítica, el público y los nietos de Vallejo, es definitivamente “Hoy me gusta la vida mucho menos”. Al punto de que más de 70 años después de haber sido escrito, rescata a uno del desagrado de vivir, con fuerza de pureza enorme, a pesar de lo sincera. Tomen nota.
Aclárese al nieto amado : ¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco? Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este gritón que te quiso desde que naciste y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo. Aclárese a la nieta luminosa: ¿A qué me refiero, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo? Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra. Aclárese a Isabel, hija egregia: ¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y naturalmente, asegure ante la gente que ...
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