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Para pegar en las paredes de Río Piedras...



El primer cartel alusivo a Hoja Labra fue un desastre. Le enseñé los cruzacalles en blanco que me encontré, a Damián García, y él se puso a pintar sus espirales.

A eso de las dos de la mañana, mucho whisky en la sangre de por medio, tuve la brillante idea de añadirle algunas cosas al dibujo que él había hecho (antes de irse a dormir) con el esperado resultado tan terrible de una imagen "aperada" (en forma de pera) y monótona, a la que Damián le pasó por el lado el día siguiente, mientras buscaba los restos de su dibujo sin dar con él.

Esta "rosa" que he pintado sin su (valiosa) ayuda está destinada a darme fama, si no gloria y fortuna, ya que fama se consigue aun con ser bobo, si se consigue el sitio exacto donde colgar un afiche y hacerse notar...

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Sempiternus

Fui a la playa a contemplar la arena: semillas de aquella piedra con la que tallé tu nombre, Carmen Haddys. Antes de la forja y la ponderación de la perla. Antes de la domesticación de los océanos. Fui a buscarte, mi amor, porque estás hecha de mar y transparencia.

Despedida

Déjame seco al partir.  No quiero el bosque sin ti, mujer del agua. A mí,  que dormí en cuna de miedo  hasta encontrarte. Tu sonrisa fue mi trueno bondadoso. Tu melena mi viento. Seco, sin aliento, entre la sal y el tiento. 

Aclaraciones

Aclárese al nieto amado : ¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco?  Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí-   a este gritón  que te quiso desde que naciste  y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo. Aclárese a la nieta luminosa: ¿Qué quiero decir, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo? Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra. Aclárese a Isabel, hija egregia: ¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y tan naturalmente, asegure ante la gente ...