Ir al contenido principal

Chistes para combatir el contagio


1.      ¿Un microorganismo con complejos? Un cohibirus.
2.      ¿Qué hace un virus para no salir solo a la calle? Irse con Tagio.
3.      ¿Qué hacer si hemos tocado sin guantes un articulo contaminado? “Viral” a dejarlo en su sitio.
4.      ¿Cuál es el colmo de un panadero? Ponerse a vender pan-demia.
5.      La maestra: “Muy bien niños, pasemos a la cuarta decena.” Los niños: “Cuarentena y uno; cuarentena y dos; cuarentena y tres…”
6.      Dato: se dice “la covid”, no “el covid”. Opinión: por eso Ricky Martin cambió su éxito a: “Living la virus loca”.
7.      Otras modificaciones: “Sexo, pudor y guantes”, de Aleks Syntek; “Amante escondido”, de Miguel Bosé; “Clavado en un cuarto”, de Maná…
8.      Costumbre de antaño: chocarse las manos.
9.      Santo de los enfermos: San Itáiser.
10.   Un director de cine en cuarentena: Sín-toma...

Comentarios

Entradas populares de este blog

Aclaraciones

Aclárese al nieto amado : ¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco?  Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí-   a este gritón  que te quiso desde que naciste  y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo. Aclárese a la nieta luminosa: ¿A qué me refiero, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo? Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra. Aclárese a Isabel, hija egregia: ¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y naturalmente, asegure ante la gente que ...

Despedida

Déjame seco al partir.  No quiero el bosque sin ti, mujer del agua. A mí,  que dormí en cuna de miedo  hasta encontrarte. Tu sonrisa fue mi trueno bondadoso. Tu melena mi viento. Seco, sin aliento, entre la sal y el tiento. 

La razon comprometida

David Rodriguez , filosofo, no usa drogas a pesar de que lleva un lustro viviendo en Nueva York. Ahí se doctora, haciendo una revaloracion de la epistemología (filosofía del conocimiento) desde una perspectiva del lenguaje. Digo, eso creo haber sacado en claro de nuestra ultima conversación...