Ir al contenido principal

El Viejo Pascuero

A que no saben como le dicen a Santaclos en Chile...? El Viejito Pascuero, nada menos! Ayer viendo cable en casa de mis suegros me entere. Y que necesidad habra de meter al viejo ese en la cultura!? Digo, a mi plin. Pero la gente deberia saber que un gordo decrepito no tiene fuerzas mas que para beber vodka, que supongo que es lo que bebe Santaclos. Ya los Reyes son como que mas fornidos y, al menos por encimita, mucho menos pedofilicos (si no fuera por el imbecil de Juana Diaz que...).

Por que los escritores tenemos que pasarla mal? Recuerdo que los Reyes me traian ropa, desde los 3 anyos! Quien demonios de nino pide ropa a esa edad? Y bueno, yo tampoco escribia en ese tiempo, pero estoy hablando de los Reyes. El fiasco fue tan grande que Mami acabo por aceptar la procedencia: !mi Tia era la maga, que hacia aparecer la ropa debajo de la cama! Supongo que me revelaron el secreto para que no pensara mal de esos senores que a la larga nunca han llegado a mi casa: ni siquiera ahora que tanto opio de sus tierras estoy dispuesto a recibir.

Y que hay con las mujeres? Por que Juana de Arco nunca se convirtio en fairy, como Campanita, para visitarnos... que se yo: en octubre, en vez del Diablo y los muertos! Asi, como a ella no le fue tan bien que digamos con el fuego, quemariamos a un viejo verde-que-se-puso-verde, ese dia, en homenaje a su valor...




Comentarios

Entradas populares de este blog

Sempiternus

Fui a la playa a contemplar la arena: semillas de aquella piedra con la que tallé tu nombre, Carmen Haddys. Antes de la forja y la ponderación de la perla. Antes de la domesticación de los océanos. Fui a buscarte, mi amor, porque estás hecha de mar y transparencia.

Aclaraciones

Aclárese al nieto amado : ¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco?  Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí-   a este gritón  que te quiso desde que naciste  y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo. Aclárese a la nieta luminosa: ¿A qué me refiero, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo? Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra. Aclárese a Isabel, hija egregia: ¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y naturalmente, asegure ante la gente que ...

Despedida

Déjame seco al partir.  No quiero el bosque sin ti, mujer del agua. A mí,  que dormí en cuna de miedo  hasta encontrarte. Tu sonrisa fue mi trueno bondadoso. Tu melena mi viento. Seco, sin aliento, entre la sal y el tiento.