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Voy a criticarme un cuento, a ver qué tal

El cuento:
Como siempre
(Cuento sin "a")
El cómodo mueble fue dispuesto en un dificilísimo rincón.


Mi comentario:

Este cuento (21 de julio de 2008, en Hoja-labra) habla de un mueble cómodo que NO OBSTANTE está mal ubicado o algo peor. Esa simple oposición comodidad-dificultad ya había sido más o menos anunciada por un título (el cual es una frase hecha) que bien se pudo haber sustituido con variantes de “nada es perfecto”, “la felicidad no es completa”, “los limones se maduraron demasiado”, etc.

Como en muchísimos minicuentos, la presencia y participación del título forma parte de la intención estética total. Lo que es un fenómeno centenario, pues (p.e.) un cuadro de un pintor, hace dos siglos, cobra otra perspectiva “esclarecedora” desde que el mismo aparece.

Pero al ser válido poner nombres a los “fenómenos o procesos literarios”, este cuento nos permite preguntar por el nombre de esa correspondencia necesaria entre título y contenido de un minicuento. Yo sugiero el de “onomántica” que, a pesar de la impresión, anularía un repertorio innecesario de la trama (anularía una crítica “contenidista”) porque “título” sería ya parte orgánica de la obra misma. Por la misma razón, no tendría ya sentido preguntar si el mismo es “literal” o “metafórico”. O sea, paradójicamente, no habría que preguntar cuál es la función del título respecto a la trama: el título ya es trama en el minicuento. "Como siempre", una vez más...

El subtítulo de este minicuento, finalmente, revela una intención de destreza: la de no sólo escribir una historia en este género, sino de hacerlo ciñéndose a cierta regla en particular. Lo que equivaldria a una doble particularidad, o una especificidad dentro de la especificidad que es de por si cada uno de los cuentos de este genero.

To be continued...!

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