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Cinco mini-mini cuentos

O, Lo gran pequeño

1. Neruda se despide de Isla Negra
Su respuesta fue sólo una serie de balbuceos:
‘No’ profundo. No-profundo. No: profundo.

2. La hora final
Sonó el teléfono y mis pasos se animaron a caminar, pero sólo hacia atrás.

3. El acecho

Mi padre levantó su testa sudorosa
con la sensación correcta de haber sido vigilado.


4. Freud, asalariado
Había estado soñando con ** Jefa: que ésta ** abofeteaba vestida con negligé.

5. Poe, asalariado
No era sin embargo, su jefa, quien llamaba. No era nadie.

Comentarios

Jorge Luis Rodriguez Ruiz: ha dicho que…
Pongale un titulo a cada oracion y vera, lector, como surge el minicuento. Este, muchas veces, no es sino sugestion. "El dia esta bonito" es un mini cuento, si viene precedido de, digamos, esta presentacion: MI HERMANO CIEGO CONFIESA, o algo asi...

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Aclárese al nieto amado : ¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco?  Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí-   a este gritón  que te quiso desde que naciste  y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo. Aclárese a la nieta luminosa: ¿A qué me refiero, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo? Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra. Aclárese a Isabel, hija egregia: ¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y naturalmente, asegure ante la gente que ...

Despedida

Déjame seco al partir.  No quiero el bosque sin ti, mujer del agua. A mí,  que dormí en cuna de miedo  hasta encontrarte. Tu sonrisa fue mi trueno bondadoso. Tu melena mi viento. Seco, sin aliento, entre la sal y el tiento. 

¿Qué leer?

(También titulada: Apostillas a un comentario del lector) Con terrible honestidad, me confiesa un lector de Hoja-labra: “Si no es porque la obra ha ganado algún premio (o porque el autor ya es famoso y me interesa el tema) va a ser difícil que lea algo. Es que hay demasiados libros. ¿Qué uno va a hacer?” Es cierto: ¿Cuándo hemos leído algo que no sea al menos notorio? Claro que eso no contradice la noción de que el formato de un libro debe ser impecable: carátulas bonitas atraen al lector. ¡Pero miren la importancia que tiene un premio, o un aplauso de la crítica! ¿Podrá una carátula bonita competir contra una crítica a su desfavor? Así pues, ¿qué leer?: lo aplaudido. De otra parte, la idea de que las grandes editoriales (p. e. Alfaguara) publica solo a "los grandes" es cuestionable. ¿Alfaguara publica textos que han ganado, en vez de “El Premio Alfaguara”, “El Premio Isla Negra”? Comprar libros porque están baratos me parece una idea ultra valiosa (a menos que ese ...