Ir al contenido principal

Navidades en septiembre

Perdón, ya estamos en noviembre!!
Desde cuándo? Desde que comenzo esa luz que en realidad no se ha ido de Puerto Rico, pero que se modifica con el año y si no me equivoco, "hace" al año, el cual se mide en periodos de luz, a fin de cuentas. Luz y tiempo. Nunca lo había visto de eso modo: luz y tiempo, como creo que dijo Don Antonio Martorell cuando hablaba de la luz y la geografía de cada pais. Asi, a cada pais le corresponde un color (o una serie de colores), como a cada tiempo, un color, es decir, una luz, un rango de luz: verde en navidad, ocre en verano (y tambien: azul profundo, como los giros del mundo, en verano).

Feliz Navidad desde octubre. Feliz otoño. Feliz invierno. Vamos a hacer una parranda en Halloween!

Comentarios

Haddys ha dicho que…
!Es verdaderamente hermosa esta luz!

Entradas populares de este blog

Sempiternus

Fui a la playa a contemplar la arena: semillas de aquella piedra con la que tallé tu nombre, Carmen Haddys. Antes de la forja y la ponderación de la perla. Antes de la domesticación de los océanos. Fui a buscarte, mi amor, porque estás hecha de mar y transparencia.

Aclaraciones

Aclárese al nieto amado : ¿Qué quiero decirte, Baolín, cuando afirmo que te pertenezco?  Tu abuela testó en favor del puro amor, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí-   a este gritón  que te quiso desde que naciste  y que ahora siembra flores en Maunabo, sobre una tierra fértil que te quiere regalar algún día, si es que le va bien y conserva alguno de los superpoderes que ella le infundía sin decírselo. Aclárese a la nieta luminosa: ¿A qué me refiero, doctora, cuando te miro a los ojos y te afirmo convencido que soy tuyo? Acorde a la ley del amor, tu abuela testó en favor de toda su progenie, y ahora tienes -ya posees, míralo aquí- a este paciente hipertenso, que hace ya un año no se enferma, porque hace un año que no bebe, y que sueña desde ya con que algún día puedas venir a ver las flores tuyas, en la tierra tuya donde él siembra. Aclárese a Isabel, hija egregia: ¿Cómo es posible, joven madre, que este hombre, tan seria y naturalmente, asegure ante la gente que ...

Despedida

Déjame seco al partir.  No quiero el bosque sin ti, mujer del agua. A mí,  que dormí en cuna de miedo  hasta encontrarte. Tu sonrisa fue mi trueno bondadoso. Tu melena mi viento. Seco, sin aliento, entre la sal y el tiento.