
Creo: en tu vientre veo.
Rima nada ante esa cima.
Tu pelo es el amigo fiel de tu piel
que es la miel.
Tu pelo suelto es un vuelo recién descubierto.
Yo soy el desierto.
Tu pelo es la sombra, la frescura.
El viento que nombra y una ráfaga silvestre de locura.
Mi deseo acaba en la madeja de tus rizos
como una llama sedienta ante la Luz.